La UNAM, con 600 alumnos becados de pueblos originarios Imprimir Correo

Gaceta UNAM. 14 de octubre de 2013. Número 4,551.
ISSN 0188-5138.
Páginas 4, 5 y centrales. Imprimir información.

Son 600. De ellos, 318 hombres y 282 mujeres. Pertenecen a 28 pueblos originarios de 18 estados de la República. Estudian 90 carreras en 45 diferentes planteles y son orgullosamente becarios del Programa Universitario México, Nación Multicultural (PUMC).

La mayoría, 511, cursan una licenciatura; por su número, les siguen los 80 jóvenes de bachillerato, y nueve más en el posgrado. Todos forman parte del Sistema de Becas para Estudiantes Indígenas (SBEI), instaurado en diciembre de 2004, con el objetivo de apoyar a los alumnos miembros de pueblos originarios con ayuda económica, para manutención, y tutorial, que aseguren la permanencia y la culminación de sus estudios universitarios.

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Se busca la revaloración y fortalecimiento de su identidad. Se trata de generar conciencia sobre la importancia de su aporte y participación dentro de la sociedad mexicana.

 

Estudiantes de excelenciapumc2

Los becarios del SBEI desarrollan un diálogo intercultural, entre sí y con el PUMC. Conocer sus historias de vida y su desempeño académico ha permitido formar estudiantes de excelencia,  tanto en el plano académico como en el esfuerzo por valorar su cultura originaria y colaborar en el desarrollo social, económico, político y cultural de sus comunidades.

Son jóvenes representantes de las etnias zapoteca, nahua, mixteca, otomí, mixe, mazahua, mazateca, triqui, totonaca, chinanteca, tzeltal,  purépecha, tlapaneca, tzotzil, maya peninsular, ch’ol, amuzgo, mam, chocholteca, popoloca, cuicateca, mixteca-nahua y chontal.

Asimismo chatina, pame, huichol, tojolabal, tepehua, tenek, otomí-nahua, otomí-tepehua, mazateca-tzeltal, mixteca-triqui, nahua-cuicateca y chinanteca-zapoteca. Ellos  sólo dan cuenta de la riqueza cultural del país; con su presencia en las aulas, enriquecen a la Universidad Nacional, que se ha convertido en su casa grande.

Están orgullosos de sus lugares de origen: predominan los oaxaqueños (322) y poblanos (58). Pero la representación es nacional: Hidalgo (49), Estado de México (46), Guerrero (27), Distrito Federal (26), Chiapas (23), Veracruz (18), Michoacán (10), Querétaro (6), Morelos (4), Campeche (3) y San Luis Potosí (3). Yucatán, Tlaxcala, Zacatecas, Quintana Roo y Guanajuato (1), completan el mosaico estudiantil de la UNAM.

Ataviados algunos con los coloridos trajes de sus pueblos, los de sus padres y sus ancestros, asistieron a una convivencia con autoridades universitarias, encabezadas por el rector José Narro Robles.

pumc5El 12 de octubre, la UNAM reconoce la diversidad cultural. Fotos: Benjamín Chaires y Juan Antonio López.

 

Compromiso moralpumc3

Patricia Elizabeth Gómez Pérez, becaria tzotzil, pasante de la carrera de Enfermería en la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia, señaló, primero en su lengua, luego en castilla, que “reivindicamos 521 años de lucha y resistencia de nuestros pueblos originarios; hoy, como entonces, resistimos al exterminio”.

Nuestros pueblos sufren el saqueo de sus riquezas naturales, y quienes luchan por defenderlas son muertos, encarcelados o perseguidos, continuó.

“El despojo, la explotación, el desprecio, la represión, siguen siendo el pan de cada día para quienes, como nosotros, son indígenas. La nuestra es una larga cadena de agravios que se repite a lo largo y ancho del territorio.”

Los alumnos indígenas tienen el compromiso moral de terminar su carrera y regresar a sus comunidades y pueblos a ejercer y compartir lo que aprendieron, por lo que Patricia habló de la pertinencia de que ellos tengan la oportunidad de elegir entre aprender inglés o alguna lengua materna para el caso de quienes la hayan olvidado.

“He recibido la beca que me ha otorgado el SBEI durante cinco años y que ha sido de gran apoyo para solventar algunos   gastos de la carrera. Agradezco que la UNAM y el PUMC reconozcan que la nación tiene una composición sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, y a partir de ello, se mantenga fiel a los principios y compromisos que la definen.”

El Programa, abundó, es una semilla que rinde fruto; “todos los becarios lo podemos atestiguar y, sin duda, logrará contribuir a la solución de los grandes problemas nacionales y extenderá, con la mayor amplitud posible, los beneficios de la cultura”.

 

Enaltecer sus culturas y tradicionespumc4

Juan Anesio Domínguez, becario mixe del tercer semestre de la licenciatura en Derecho en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, en su lengua y luego en español, expresó: “En muchos casos han ido desapareciendo nuestras culturas, llegando a un estado en donde la imposición de nuevas creencias, otras formas de vida producto de la globalización, han hecho que nuestra diversidad cultural se encuentre amenazada de modo permanente”.

Al dirigirse a sus compañeros becarios, les pidió enaltecer sus culturas y tradiciones frente al mundo. “Es necesario abrirnos, mostrar nuestras cosmovisiones, nuestra gran riqueza cultural. Seamos protagonistas, ahora es el momento adecuado de exigir lo que nos pertenece”.

Es tiempo, apuntó, “de reemprender la lucha por la consolidación de nuestros derechos, sin afectar ni dañar la diversidad de ideas con una nueva mentalidad, no sólo de trabajadores, sino también de grandes emprendedores, líderes con sed de justicia. Se puede comenzar desde nuestras trincheras, las aulas, el lugar donde adquirimos conocimientos”.

Unidos por una causa común, la justicia, Juan Anesio Domínguez exhortó a los asistentes a la Unidad de Seminarios Doctor Ignacio Chávez, a hacer valer sus libertades.

José del Val, director del PUMC, subrayó que el 12 de octubre la Universidad reconoce la diversidad cultural como elemento constitutivo de nuestra nacionalidad, de la condición mexicana contemporánea.

El etnólogo refirió que ya se han titulado 161 becarios de 28 pueblos y egresados de 37 carreras.

Luego de reconocer a los tutores que acom- pañan el proceso de formación de los jóvenes, mencionó que en el proyecto de construcción  de la interculturalidad dentro de esta casa de estudios, se cuenta con la materia México Nación Multicultural, que a la fecha ha sido cursada por cerca de 20 mil alumnos de casi una veintena de carreras, entre otras iniciativas.

 

Aprovechar la oportunidad

Por su parte, José Narro expuso: “Nuestra nación tiene una singular diversidad cultural, de lenguas, creencias y sensibilidades, pero nos articula ser mexicanos. Sin embargo, el nuestro también es un país que tiene una deuda que no ha podido pagar luego de muchos siglos”.

Si se revisa el tema de la injusticia y la desigualdad, los grupos en esa condición son, de forma destacada, las mujeres, los jóvenes y los indígenas. Por ello, es muy importante que la Universidad mantenga el PUMC, que es una forma de no olvidar esa deuda, dijo.

Hay maneras de resolver tales condiciones y tienen que ver con lo que hace la UNAM: educación, conocimiento, cultura y arte. Por eso, “vengo con enorme gusto a compartir con estudiantes, orgullosos indígenas, gente que tiene la dignidad que a muchos les hace falta”.

Finalmente, les pidió aprovechar la oportunidad que la Universidad les ha podido ofrecer; formarse en la ciencia, las humanidades, pero sin olvidar el compromiso fundamental con las comunidades de las que provienen. “No renuncien a él; cumplan, ayuden, sirvan”.

La reunión fue amenizada por grupos musicales integrados por becarios del PUMC.

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