Becario indígena se titula como físico Imprimir Correo

becarioGaceta UNAM, 29 de enero de 2015, Número 4,665
ISSN 0188-5138.

Becario indígena se titula como físico

La tesis de Rosalío Reyes, su primera  investigación científica formal

Por Leonardo Frías.

Con un fenómeno cuántico abordado experimentalmente por Louis-Victor de Broglie, físico francés de principios del siglo XX, que busca ahondar en el comportamiento de partículas muy pequeñas, como los electrones, Rosalío Alejandro Reyes Reyes constituyó el tema para su trabajo recepcional, con el que no sólo obtuvo su título de físico, si no que además fraguó su primera investigación formal como científico indígena.

El alumno de la Facultad de Ciencias e integrante del Sistema de Becas para Estudiantes Indígenas del Programa Universitario de Estudios de la Diversidad Cultural y la Interculturalidad, estableció que su tesis busca aportar una mejor comprensión en la difracción de electrones.

"Hay un concepto en la mecánica cuántica que es la onda de De Broglie, que no se entiende; si le preguntas a cualquier físico, dirá: 'No sé qué es, es una relación matemática, pero físicamente no sé qué es, ni siquiera sé si esa onda existe'. Y el tema de mi tesis es eso, demostrar que es real y de carácter electromagnético", dijo.

El universitario abundó que su labor es, en términos coloquiales, descifrar el comportamiento de partículas tan pequeñas como los electrones. "Explicarlo con matemáticas, física e intuitivamente; la intuición en la física se había perdido en la mecánica cuántica y el objetivo de mi trabajo también era restaurar esa característica".
Pueblo de viejos

Rosalío evocó su marcha hacia la Preparatoria Tapachula número 1, donde cursó el bachillerato, en el núcleo del Soconusco. "Soy de una comunidad mam, que se llama Huehuetán, que significa 'pueblo de viejos'; es la segunda más antigua de Chiapas".

A propósito de su vocación, advirtió: "Soy muy aburrido", y con una sonrisa comentó: "Pero me encanta caminar y es justo en ese momento que me planteo algún problema científico y las soluciones al mismo. Siempre me intereso la física, es decir, todo el tiempo me gustó saber por qué sucedían ciertas cosas, por qué veía un arcoíris por ejemplo".

Ahora, ese interés dio frutos, y en la sala Sotero Prieto del edificio A moxcalli de la Facultad, entre ecuaciones, fotones y difracciones, resolvió el laberíntico camino hacia su formalización como físico, graduado con honores y con un promedio de 9.45.

Concentrado, argumentativo, impasible como electrón, guardó sus manos en los bolsillos y desistió a veces del contacto visual con el jurado, integrado por los académicos Vicenta Sánchez, Jaime Avendaño López y Ana María Cetto Kramis, investigadora emérita del Instituto de Física, quien también f ungió como su directora de tesis.

Ella, copartícipe en las organizaciones que obtuvieron el Premio Nobel de la Paz en 1995 y 2003, le reconoció su postura firme y clara para defender con argumentos su tema de investigación.