BECA DE LA FUNDACIÓN CAROLINA A EGRESADA Imprimir Correo

Gaceta UNAM, 6 de abril de 2015, Número 4,682 
ISSN 0188-5138.

 

Ileana Arias cursará el máster en Lexicografía que imparte la Real Academia

Patricia López, 06 de abril de 2015

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Viaja a Madrid y León. Foto: Francisco Cruz.

Ileana Arias Leal, licenciada en Letras Hispánicas y maestra en Lingüística Hispánica por el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM, obtuvo una beca de la Fundación Carolina para cursar el máster en Lexicografía Hispánica, que imparten la Real Academia Española (RAE) y la Universidad de León (ULE).

Ambas instituciones ibéricas, con amplia experiencia en esa disciplina dedicada al estudio de las palabras y a la elaboración y análisis crítico de diccionarios, han creado la Escuela de Lexicografía Hispánica (ELH), apoyada por la Asociación de Academias de la Lengua Española (que agrupa a 22 entidades de los países hispanohablantes) y por la Fundación Carolina, que financia las subvenciones por medio del grupo editorial Planeta.

Hasta ahora, la ELH ha impartido 12 cursos de posgrado a 150 alumnos que ya trabajan en universidades y empresas editoriales especializadas en la edición y publicación, tanto en España como en América Latina.

Estudiosa de los adverbios, correctora de estilo, editora, y colaboradora deGaceta UNAM en su versión digital, Arias Leal ha cursado, entre diciembre de 2014 y marzo de 2015, la fase en línea del máster, mientras que de abril a septiembre completará sus estudios presenciales en la sede de la RAE en Madrid y de la ULE, en León, España.

“La lexicografía representa un nivel más alto en mi formación. Es una disciplina de la lingüística que se ocupa de la composición del léxico y de los diccionarios. Es muy precisa, requiere un manejo adecuado de la gramática, la redacción, el análisis del texto, el discurso oral y el escrito”, comentó.

Al analizar una palabra se debe tomar en cuenta el contexto cultural, cómo usan el término los hablantes y de qué manera se puede hacer una delimitación precisa de varias acepciones de un vocablo, explicó.

“No sólo son importantes las reglas gramaticales, también el lenguaje cotidiano que utilizamos los hispanoparlantes en muchos países, pues el español es una lengua viva y dinámica, y la lexicografía es lingüística aplicada, en uso, no se queda sólo en la teoría.”

Diccionarios, memoria colectiva

En un diccionario se fija la memoria de una sociedad. Es un depósito de la experiencia social manifiesta en las palabras, sostuvo. “No es un simple catálogo descriptivo del léxico, sino además la representación de una realidad y de una memoria colectiva. Tiene carácter social”, afirmó.

Para realizar su labor, los especialistas en lexicografía deben respetar en los diccionarios su macroestructura, que incluye la escritura en orden alfabético, en una columna y con una entrada, así como su microestructura, con la organización interna de las palabras, su definición, sinonimia y cómo se remite a otros vocablos.

“Voy a la RAE, donde se hace uno de los diccionarios más consultados del español, una obra normativa. Ahí te enseñan el método para hacer uno, para que al regresar a tu país puedas aportar algo en ese sentido”, subrayó.

Arias Leal recordó que en México hay expertos en lexicografía en El Colegio de México y en la UNAM, tanto en Filosofía y Letras como en Investigaciones Filológicas, pero aún es un campo restringido.

Los hablantes hacemos la lengua

“Los hablantes hacemos la lengua”, respondió Arias Leal a la pregunta sobre la nueva edición del diccionario de la RAE, que incluye muchos anglicismos, la mayoría referentes al uso de la tecnología.

“Por el uso de Internet, la computación y los teléfonos celulares, hay muchos préstamos de anglicismos. Es interesante, porque la lengua avanza y cambia. Una variación notable lleva tiempo, pero cada día los hablantes modificamos la lengua, la enriquecemos y nos comunicamos”, apuntó.

Algo esencial es analizar el tiempo que perdura en uso uno de esos vocablos, pues algunos (como chat o tuit) se ponen de moda, son generacionales y luego desaparecen.

Se considera que se integran al español si duran más de seis años en uso y si se trasladan a varias fuentes literarias donde el vocablo ya está instituido. “Sin estas condiciones no se le da la calidad de léxico”, puntualizó.

Aunque con menos fuerza que el inglés penetra a otras lenguas debido al uso global de términos tecnológicos, el español también hace aportes, si bien el más notorio es entre sus propios hablantes de América.

“Un fenómeno importante ocurre entre los hispanoparlantes, pues en la región se usan muchas palabras que resultan aportes para España, además de que en nuestra lengua hay en ocasiones tres o cuatro posibilidades para expresar algo”, finalizó.

 

(Con datos de http://www.gaceta.unam.mx/20150406/beca-de-la-fundacion-carolina-a-egresada/)